El Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano (MIGA), mantiene entre sus metas la revalorización y promoción del Patrimonio Alimentario Regional Boliviano (PARB), es el espacio constituido por los productores primarios y transformadores, la agroindustria alimentaria y las cocinas regionales, que se articulan entre sí a través de las actividades de producción, preparación, consumo y circulación de los alimentos; en un contexto ambiental y sociocultural específico.

La iniciativa busca generar procesos de desarrollo desde las cocinas regionales bolivianas que contribuyan a la generación de empleos dignos y al incremento de los ingresos y de la calidad de vida de las familias vinculadas a la cadena alimentaria, fortaleciendo a su vez las identidades locales y regionales. Una de las líneas estratégicas se centra en crear y promocionar espacios constituidos por productores primarios, transformadores, agroindustriales y las cocinas regionales, que se articulan entre sí a través de las actividades de producción, preparación, consumo y circulación de los alimentos.

MIGA está conformado por representantes de: la Embajada Real de Dinamarca, ICCO Cooperación, Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, Fundación Melting Pot, Fundación Valles, Asociación de Chefs de Bolivia- ACB, Fundación Nuevo Norte, Asociación de Organizaciones de Productores Ecológicos de Bolivia-AOPEB, Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas Indígenas y Originarias de Bolivia-CIOEC, Slow Food Bolivia y PROINPA.

El movimiento mantiene como líneas estratégicas el fortalecimiento institucional de MIGA a través de su construcción desde las regiones, el aprendizaje y gestión del conocimiento, en este mismo marco se incluye a investigadores, universidades, escuelas que puedan aportar a la definición del PARB y por último el Encuentro Gastronómico Boliviano TAMBO en su 2da Versión programada para Octubre de 2013 y el último TAMBO Simposio se realizó en septiembre del 2014.

¿Qué es el Patrimonio Alimentario Boliviano (PARB)?

Cada región de Bolivia presenta una cocina diferente, de acuerdo a sus condiciones geográficas, climáticas y culturales, que va desde la producción de la materia prima, los ingredientes, hasta la variedad de técnicas de conservación, preservación, transformación e incluso utensilios. Esto deriva en la transformación en los platos categorizados como: de la ciudad, del campo, cotidianos o festivos, convirtiendo en uno de los ingredientes principales algunos valores simbólicos como los mitos, leyendas y las tradiciones.

Este tramado social de relaciones de producción, intercambio y convivencia, constituye el Patrimonio Alimentario Regional Boliviano. Y a su vez este Patrimonio Alimentario se convierte también en un Patrimonio Cultural ya que: refleja la vida de la comunidad, su historia e identidad; su conservación y puesta en valor ayuda a restablecer la identidad boliviana; crea vínculos entre el pasado, presente futuro del país y establece puentes entre territorios distintos y lejanos.

La cocina así se convierte en un continuo diálogo de saberes y sabores, expresa la afirmación de una pertenencia cultural por las normas y ritos alrededor de la comida y además es el encuentro de la biodiversidad desde sus productos.

¿Por qué afianzar el Patrimonio Alimentario Regional Boliviano (PARB)?

La gastronomía boliviana y el PARB se constituyen en un potencial enorme para el desarrollo del país desde el siguiente esquema:

  • Teniendo a la cocina boliviana como Patrimonio Cultural, se impulsa la creación de cadenas productivas biodiversas y sostenibles para el desarrollo y transformación de toda la cadena: productores, cocineros y utensilios que pueden derivar en tres tipos de desarrollo real:
  • Desarrollo turístico: identificando rutas y circuitos que promuevan destinos “gastronómicos” y proyecten una imagen positiva de Bolivia al exterior.
  • Desarrollo económico: En la creación de negocios inclusivos, empresas (grandes, medianas o pequeñas) que favorecen al movimiento del capital entre los diversos actores de la cadena.
  • Desarrollo social: Nutrición, desarrollo y fortalecimiento de capacidades, soberanía alimentaria.

El apoyo de la empresa privada, ONGs y gobiernos regionales es fundamental para que a través de políticas públicas y acuerdos se aporte en conjunto a la consolidación de este proyecto.

MANIFIESTO – MIGA

Este es el manifiesto del Movimiento de Integración Gastronómico de Integración Gastronómico Boliviano (MIGA) en el que representantes, de diversos sectores reconocemos los talentos de nuestra gente, la excepcional riqueza natural y cultural de nuestra ti erra que se expresa en nuestras cocinas.

El Manifiesto MIGA tiene las siguientes bases:

  • Ser incluyente y convertirse en fuente y símbolo de orgullo y unificación entre bolivianos.
  • Realzar la diversidad de los productos nativos y locales, las prácticas culturales y productivas y fomentar la sostenibilidad al vincularlos con la gastronomía boliviana.
  • Combinar la búsqueda del gran sabor con la importancia de la salud humana y el medio ambiente.
  • Revalorizar los saberes gastronómicos regionales de la tradición popular y salvaguardarlos como patrimonio cultural nacional.
  • Reflejar en la Gastronomía Boliviana la diversidad de los productos según pisos ecológicos, estacionalidad y modos de preparación, particulares de nuestro país.
  • Proponer estilos de cocina sobre la base de técnicas e ingredientes originarios y locales, que también tomen en consideración tendencias mundiales.
  • Generar una cultura de calidad gastronómica por medio de la educación a nivel de estudiantes, productores, cocineros, comercializadores, autoridades y consumidores.
  • Promover la investigación, documentación y difusión de la gastronomía.
  • Fomentar una relación fraterna, fiable y cooperativa entre todos los actores de la cadena gastronómica.
  • Reconocer, fortalecer e integrar los movimientos regionales gastronómicos y productivos.
  • Constituir el Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano en motor de un cambio social y económico positivo, a través de la incidencia en la propuesta de políticas públicas, generación de nuevas fuentes de trabajo, distribución justa de recursos y fomento de turismo.

VALORAR EL PATRIMONIO ALIMENTARIO BOLIVIANO

La gastronomía boliviana sin duda se constituye en una de las más ricas y diversas de Latinoamérica, gracias a la variedad natural de ingredientes propios de sus diferentes pisos ecológicos y también debido a las diversas raíces culturales que se fueron fundiendo y conjugando para crear lo que hoy conocemos como Cocina Boliviana.

Sin embargo, pocas veces es reconocido que la comida boliviana, trasciende el plato, y se ubica como uno de los pilares más fundamentales de la cultura, economía y en uno de los principales promotores de la conservación de la biodiversidad de nuestro país. Los procesos de la cocina boliviana, identifican diversos actores que desde el productor al consumidor, van aportando un “ingrediente” diferente que enriquece nuestra gastronomía.

MIGA, el Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano, nace por tanto como una iniciativa que busca generar procesos de desarrollo desde las cocinas regionales bolivianas que contribuyan a la generación de empleos dignos y al incremento de los ingresos y de la calidad de vida de las familias vinculadas a la cadena alimentaria, fortaleciendo a su vez las identidades locales y regionales.

Una de las líneas estratégicas se centra en crear y promocionar espacios constituidos por productores primarios, transformadores, agroindustriales y las cocinas regionales, que se articulan entre sí a través de las actividades de producción, preparación, consumo y circulación de los alimentos. Estos procesos vienen a constituir el PARB, Patrimonio Alimentario Regional Boliviano.